lunes, 9 de febrero de 2015

Terrorismo de Estado

A veces se nos olvida que los medios de comunicación tienen otras funciones aparte de informar.
Cuando encendemos la radio, leemos el periódico o ponemos las noticias en la tele, lo que buscamos es saber lo que ha pasado en el mundo. Eso es informarnos.

martes, 16 de diciembre de 2014

La falsa polémica del escudo


Hace un par de semanas Acción Chinchilla repartió un folleto fotocopiado con el ánimo de darse a conocer entre la ciudadanía. Explica quiénes son, cómo conectarse con su web y nos felicita las navidades. Pero, también, nos muestra su talante. Todo lo anterior me parece legítimo. El que muestre sus intenciones políticas también. Lo que a mí me preocupa es el modo en que lo han hecho.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Negra manipulación

El primer principio de la democracia es que los ciudadanos conozcan qué está pasando para que puedan reflexionar sobre ello y sacar conclusiones. Las conclusiones sirven para obrar en consecuencia. En la democracia que nos queda, el obrar en consecuencia significa votar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La sombra de la duda

Llevamos varias semanas observando cómo los medios de comunicación se afanan en desacreditar a Podemos.
Y no porque los responsables nacionales de Podemos lo estén haciendo peor que antes, sino porque a los dueños de los medios de comunicación nacionales, que en España son todo menos independientes, no les interesa que gane Podemos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Populismo

Dime de lo que me acusas y te diré de lo que te avergüenzas. Ves la paja en el ojo ajeno y no ves la viga en el propio. Son proverbios, es decir píldoras de sabiduría popular, que siguen funcionando. Para entendernos, últimamente, oímos mucho a los políticos acusar a los demás partidos, a los que no son el suyo propio, de populistas.

lunes, 17 de noviembre de 2014

La marca España

A lo mejor, de verlo cada día, empezó a parecernos normal y hemos dejado de verlo. Por eso conviene recordarlo. Vivimos en un país que tiene siete millones de parados, entre los que se apuntan al Inem, los que han desistido ya de apuntarse y los que están subocupados, es decir que no ganan lo suficiente para vivir.

lunes, 10 de noviembre de 2014

En busca de la verdad perdida

Una empresa holandesa se dedica a vender noticias a los medios de comunicación y le va bien. ¿Cómo es posible que en los tiempos que corren alguien pague por las noticias? Y que ese alguien sean precisamente medios de comunicación de prestigio.
Es un síntoma de lo que nos está pasando. Estamos saturados de información. Radios, televisiones y periódicos, pero sobre todo redes sociales, distribuyen una catarata de noticias que se renuevan en cada minuto.
Esto presenta varios problemas: un problema de comprobación. Es imposible saber hasta qué punto son ciertas las noticias que nos llegan. A veces las damos por ciertas porque nos fiamos de las fuentes. Otras, simplemente porque queremos que sean ciertas. O porque no tenemos tiempo de andar haciendo comprobaciones.
Un segundo problema, no menos grave, es que las noticias nos llegan siempre teñidas de opinión. Rara vez se nos da lo sucedido en estado puro para que pensemos. De hecho, no da tiempo de pensar. El que nos da la noticia nos está danto también algo más que su punto de vista, nos intenta convencer de que los protagonistas son buenos o malos o que lo están haciendo bien o mal.
Si tenemos en cuenta que hay una gran concentración de medios, es decir que la mayoría de las televisiones, por ejemplo, son de los mismos dueños, la conclusión es que no recibimos noticias, sino mensajes que tratan de convencernos. No estamos siendo informados, estamos siendo convencidos. No escuchamos noticias, escuchamos propaganda.
¿A quién le puede extrañar que alguien pague por las noticias en estado puro? Es la única manera de acercarnos a la realidad tal como es, algo cada vez más raro en el mundo en que vivimos.